El “hubiera” que te está robando la vida.
Vivir el presente: una lección que me cambió para siempre.
Recuerdo que una vez, escribiendo en mi diario reflexivo, me di cuenta de algo que me dejó confundida: extrañaba a mis hijas.
Podría parecer normal… salvo por un detalle: estoy con ellas casi 24/7.
No entendía por qué las extrañaba a ellas y no a mi abuela, que había fallecido apenas unos años atrás y que para mí había sido una vitamina andante, llena de vida y energía.
Lo que descubrí sobre extrañar a alguien.
Ahí comprendí algo muy profundo: no extrañaba a mi abuela porque, en vida —sobre todo en sus últimos meses— le di "el todo".
La disfruté al máximo, la llené de abrazos, la consentí sin reservas, y cada momento con ella lo viví como algo sagrado.
Entendí entonces que, lo que realmente extrañamos no es a la persona o al momento en sí, sino esa sensación de que pudo ser mejor, que pudimos dar más… pero no lo hicimos o no lo estamos haciendo.
El “hubiera” y cómo nos roba la vida.
Cuando relacioné esto con mis hijas, comprendí por qué sentía esa ausencia aun estando tan cerca de ellas:
me di cuenta de que, tenía frente a mí momentos que podían volverse inolvidables… pero estaba eligiendo no crearlos.
Bailes que evitaba por estar ocupada, risas que callaba para mostrarme fuerte, experiencias que podían haber sido y no se estaban haciendo.El famoso hubiera estaba tomando espacio en mi vida y robándome la oportunidad de vivir el presente.
Mi plan para vivir sin arrepentimientos
Ese día decidí cambiar.
Me reconcilié con mi nueva etapa de vida, acepté que mi tiempo ya no sería igual y que mis pasos serían más lentos… pero con un propósito: disfrutar cada instante.
Eliminé agendas innecesarias y agendé a mis hijos como prioridad, para que cuando sea su momento, sea real. Me permití ver el mundo a través de sus ojos, maravillarme con cada detalle y respirar antes de frustrarme.
Liderazgo personal: traer la mente al aquí y ahora
Hay decisiones que el concepto tradicional de “éxito” nunca pondrá en primer lugar, pero que son más valiosas que cualquier asunto supuestamente importante:
-Bailar bajo la lluvia.
-Reír hasta quedarte sin aliento.
-Dejar el celular a un lado y escuchar con atención.
-Disfrutar el aroma de un te o cafe.
-Conectar con el mundo de tus hijos
-Dejar de fabricar momentos para redes sociales y empezar a vivir momentos reales.
-Disfrutar un instante sin sentir la presión de fotografiarlo.
La vida no se mide por lo que acumulamos, sino por los momentos que atesoramos y que nos llenan de sentido.
Tu desafío: vivir sin “hubieras”
No tienes que esperar a que algo o alguien ya no esté para comprenderlo.
Puedes decidirlo ahora, en este preciso momento.
Cierra los ojos, piensa en la persona o experiencia que más amas… y haz un plan de acción para crear momentos que mañana puedas recordar con una sonrisa y sin un “hubiera”.
💬 Comparte aquí abajo tu plan de acción para que juntos sigamos creando una vida más consciente.
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