¿Estás dando desde el amor o desde tu herida?
Hay momentos en los que creemos estar actuando desde el amor, cuando en realidad estamos desde una herida.
Ofrecemos tiempo, apoyo, afecto y energía. Nos mostramos disponibles, comprensivos y leales. Pero en el fondo, muchas veces esa entrega viene acompañada de una expectativa silenciosa: "ser vistos, reconocidos, amados o simplemente incluidos". Y cuando esto no sucede, cuando no recibimos de vuelta lo que creíamos justo, el alma se resiente.
Porque "dar desde la carencia, desde la necesidad de aprobación, desde la pertenencia o la validación es un acto silenciosamente peligroso que afecta tu alma". Parece amor, pero no lo es.
Es más bien, una reacción inconsciente de nuestras partes no sanadas: esas que aún esperan que alguien más nos dé lo que no recibimos cuando más lo necesitábamos. Esas que creen que, si damos más, si agradamos más, entonces seremos suficientes. Pero dar desde ahí desgasta, agota y Vacía.
Y muchas veces el cuerpo lo manifiesta: con ansiedad, con cansancio, con dolencias inexplicables. Porque cuando no somos leales a nosotros mismos por complacer a otros, nuestra energía vital se bloquea.
"La vida cambia cuando eliges darte tú primero lo que esperas del otro. Cuando te tratas con respeto, te validas, te escuchas. Cuando dejas de mendigar amor disfrazado de entrega".
No necesitas demostrar más, ni adaptarte a lo que NO eres para ser valorado. Sanar no es volverse duro, es volverse claro y realista. Sanar es recordar que puedes elegir:
- Elegir vínculos donde no debas disminuirte para encajar.
- Elegir decir no, sin culpa.
- Elegir tu paz antes que la aprobación ajena.
- Elegir estar con personas que corresponden tu amor.
Y sí, a veces duele abrir los ojos y reconocer que algunas relaciones no eran lo que pensábamos.
Pero más duele permanecer ahí fingiendo que no pasa nada.
Hoy te invito a hacerte una sola pregunta:
¿Estás entregando desde tu abundancia interior o esperando que el otro llene lo que aún no has sanado?
💚 Porque cuando das desde tu plenitud, no solo te honras... estas entregando en modo consciente.
Escríbelo, te estaré leyendo y acompañandote.
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